BCNegra se ha convertido en un núcleo de gravitación de la edición de novela negra. Desde hace poco tiempo también es el impulso para la celebración de otros festivales de literatura policial. Que en un plazo corto de tiempo concurran diferentes eventos de literatura noir hace que resulte rentable a las editoriales traer a sus autores estrellas y que compartan su buen hacer con los lectores, los críticos y los libreros.
Es por ello que cada vez coinciden más novedades estos días. Aquí van unas cuantas.
Salamandra black no falla a su cita y llega con dos apuestas fuertes. Bernard Minier: Una maldita apuesta. El autor francés demuestra su enorme capacidad para crear thrillers densos y absorbentes. Se aleja ahora de sus duelos Servaz-Hirtmann y traslada la acción a una isla del noroeste de los USA con un adolescente ultraprotegido como espoleta de un tremendo relato. Traducido por Dolors Gallart.
Un autor que frecuenta de tanto en tanto, y con gran fortuna, la novela negra es Justo Navarro. En Petit París vuelve a servirse de los personajes de la excelente Gran Granada, el comisario Polo que nadaba en aquella ocasión en las turbulentas aguas del franquismo de los primeros sesenta investiga ahora, veinte años antes, en el Paris ocupado por los nazis, investigando las muertes del personal del consulado español, colaboradores de la Gestapo nazi. Editado por Anagrama.
Otro importante autor español es Eugenio Fuentes. También recupera a su detective Ricardo Cupido de Mistralia. En Piedras negras, editado por Tusquets, hace que investigue un caso de un niño robado por los secuaces del franquismo en la iglesia y en los hospitales para ser entregado a otra familia. Un análisis de los tremendos problemas de identidad que salen a la superficie cuando se desvelan estos secreto. Y más si se complican con góticos asesinatos motivados por la codicia.La gente de alrevès ha preparado una propuesta contundente que comienza con una apuesta por una novela portuaria coincidiendo con el leifmotiv de BCNegra. Jordi de Manuel: La barrera, que cuenta la historia de un trabajador del puerto del Fórum de Barcelona al que le extrañan los movimientos nocturnos en el muelle. Una trama original contada con agilidad.
Además presentan la nueva novela de Graziella Moreno: Invisibles. Basada en una historia real sobre personas desaparecidas. Una narración que demuestra como el pasado siempre está presente.
Una más de alrevès: Sandrine Colette: El soterrani. Aquí un delincuente recién salido de la cárcel es atrapado en su huida, aprisionado en un subterráneo y obligado a vivir como un esclavo. A ver cómo sale del agujero.
Y todavía otra propuesta, la última de Alexis Ravelo: Solo los muertos. El exmarinero Héctor Fuentes investiga un caso que le viene grande: la desaparición de una persona en Las Palmas de Gran Canaria.

Y acabo con una novela que se apunta a la moda del terror geográfico, lugares misteriosos que atraen el mal y la muerte. En Italia ya hemos visto algunos ejemplos poderosos. De aquel país procede Ilaria Tuti: Flores sobre el infierno, Flors sobre l'infern. Pues eso, una investigadora que confía sobre todo en sus capacidades mentales empieza a dudar de su cordura enfrentada a los vahos maléficos exhalados por las piedras de un rincón milenario del norte de Italia. Traducido para Alfaguara al castellano por Francisco Javier González Rovira y al catalán para Rosa dels Vents por Helena Aguilà Ruzola.

































