Claudio Giunta: Mar Blanco

Claudio Giunta: Mar Blanco. Barcelona: Alfaguara, 2018. 326 páginas. Traducción del italiano de Xavier González Rovira. Título original: Mar Bianco. Mondadori, 2015.


Alessandro Capace es un periodista freelance sin mucho éxito. Se dedica a la crítica de eventos culturales para varios medios. Se muere de hambre. Casado y con un hijo pequeño. Casado y a punto de separarse de su mujer, la hija de un potentado constructor florentino con estrechas relaciones con las altas dignidades católicas.
Capace está encantado de que le encarguen un reportaje sobre tres jóvenes florentinos desaparecidos en una isla del mar Blanco ruso. Enrico, Francesco y Fabio se apuntaron a una campaña de la Unesco para la restauración de un monasterio ortodoxo y sus valiosos iconos en el archipiélago de las Solovkí. No regresaron a su hogar en la fecha prevista y nadie sabe dar noticias, ni en Rusia ni en Italia, de su paradero.

Capace comienza por entrevistar a los familiares e íntimos. Lo único que saca en claro es que las relaciones entre el grupo de varones a los que frecuentaba el trío eran un tanto infantilabsorbente, nada inusual, en cualquier caso, entre la generación de treintañeros italianos.

Tras los primeros artículos Capace consigue fondos de uno de sus oprobiosos contratantes para investigar en el terreno el caso de los tres peterpanes. Desembarca en las Solovkí junto a la traductora, Julia, una antigua añoranza sentimental-sexual de Capace a la que ha conseguido reclutar ahora que esta ha dejado a su distinguido marido. Allí conoce a los pintorescos personajes de aquellas latitudes: los regentes del único hotel: Pavel y Lila; los monjes del monasterio -el pope que parece tener un interés no espiritual en las valiosas obras que custodia y el padre Stefan, un gigante que parece saber más de lo que cuenta-; el loco Valentin, deforme e incapaz de hablar, pero con una resistencia física incomparable y una capacidad plástica asombrosa, y su madre, que vive en la miseria y sólo está interesada en el bienestar de su hijo. Y el jefe de la isla, de todo el archipiélago, Filippov. Los Filippov tienen el poder real sobre aquellas tierras de turba y roca desde hace décadas: tanto cuando el promontorio malvivía de la pesca y la minería como cuando se convirtió en un terrible gulag soviético o incluso ahora, después de la época soviética, en la nueva Rusia.

Capace no desentraña la desaparición del trío italiano, pero consigue volver a Florencia con un jugoso botín: el diario que Enrico escribió sobre la campaña y unos enigmáticos dibujos que el tarado Valentin considera un tesoro. A partir de estos documentos Capace debe reconstruir los últimos días de Enrico, Francesco y Fabio, entonces será consciente de las fuerzas brutales del pasado que han vuelto a manifestarse.

Claudio Giunta construye su thriller apoyándose en los documentos con los que va tropezándose su protagonista. Capace es un profesional de la escritura, un periodista acostumbrado a trabajar con textos, a buscarlos e interpretarlos, así que la manera en que estos van a apareciendo y cómo van revelando su verdadero significado es lo mejor de la novela: artículos de prensa, viejos documentales, dibujos simbólicos, diarios, cartas... todo un arsenal de hallazgos que sirven para construir la trama.
El periodista Capace cuenta en primera persona sus pesquisas entre la alta y media sociedad florentina: las corrupciones habituales entre los acomodados, la ineptitud de los profesionales, la falta de valores sólidos a los que referirse, la eterna juventud sin compromisos y la diferenciación de roles de género. Y aprovecha su viaje al remoto archipiélago ruso para mostrar la crueldad de un pasado de masacres y aniquilación de los diferentes que hoy en día todavía se refleja en un odio brutal hacia los inadaptados o los distintos.
Giunta nos ofrece la visión de dos sociedades diferentes, las dos con tremendos defectos a enmendar, una más directa y brutal, la otra más sibilina y sofisticada, pero en ambas sufren los pobres y los débiles y el poder está en manos de una élite que lucha por no perderlo.



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Claudio Giunta, Turín, 1971. Profesor de literatura italiana y de didáctica de la literatura en la Universidad de Trento. Ha sido profesor visitante en las universidades de Chicago, Tokio, Sidney y Rabat. 
Ha publicado en Italia numerosos ensayos sobre literatura y arte.
Mar Blanco es su primera novela.

David Peace: GB84

David Peace: GB84. Xixón: Hoja de Lata, 2018. 682 páginas. Traducción del inglés de Ignacio Gómez Calvo. Prólogo de Daniel Bernabé. Título original: GB84. London: Faber & Faber Ltd., 2004.


Empiezo desvelando el final: esta novela acaba fatal para casi todos los protagonistas, en concreto para los cientos de miles de mineros y sus familias que entre el 6 de marzo de 1984 y el 3 de marzo de 1985 sostuvieron la huelga más importante de la posguerra europea.
Thatcher y sus secuaces, el neoliberalismo y el capital se llevaron el gato al agua. Los mineros, el estado de bienestar y la política social y económica de pacto fueron arrojados en un saco al río y pasaron a ser otros olvidados-derrotados de la historia.

La manera de Peace de dar voz a los actores de aquel año violento y agotador: una novela coral en las que unos cuantos huelguistas hablan en primera persona de cómo van cambiando sus ilusiones y sus energías a través de las semanas. Junto a ellos una serie de personajes históricos reales o semblanzas muy cercanas a ellos y a los que se sigue en su responsabilidad en el conflicto. Y un tercer grupo de protagonistas definidos, actores importantes en la huelga pero también con otros intereses que intentan satisfacer aprovechando lo tempestuoso del momento.

Pasa por GB84 el presidente del sindicato minero. Un burócrata idolatrado (al comienzo). Busca el apoyo de todas las fuerzas sindicales británicas. Trata un acuerdo imposible con las fuerzas del gobierno y de la gran burguesía. Intenta controlar a su grupo de burócratas directivos: una pandilla enfrentada, con ambiciones contrapuestas, intereses espurios y con un director financiero entre el delirio y la heroicidad.

Pasan por GB84 las fuerzas ocultas del thatcherismo: Stephen Sweet  el judío, la sombra maquiavélica capaz de cometer delitos y acciones execrables contra los huelguistas, organizar a los esquiroles y conseguir fondos del gran capital para acabar con el paro. Junto a él secuaces siniestros que sostienen la trama criminal de la novela: asesinos, mercenarios, bandidos violentos. Cada uno buscando su objetivo, aprovechando la impunidad que les da el poder y los pocos esfuerzos a pararlos que dedica la policía.
Y la policía. La policía británica transformada en un violento cuerpo represor, con tácticas militares y formas repugnantes.

Pasan por GB84 Peter y Martin, dos trabajadores huelguistas de diferente nivel cuyos diarios abren cada capítulo de la novela explicando la evolución del conflicto y la pérdida de la ilusión.

Y pasan por GB84 una infinidad de personajes secundarios: las familias de los huelguistas y de los esquiroles, los pateados por el neoliberalismo, y los advenedizos que intentan lucrarse con la miseria y la solidaridad.

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David Peace, Osset, Yorkshire del Oeste, 1967.
Ha sido profesor de inglés en Estambul y Tokio, ciudad en la que reside.







Sus novelas criminales traducidas:
1974 Red Riding Quartet. Barcelona: Alba, 2010.
1977 Red Riding QuartetBarcelona: Alba, 2010.
1980 Red Riding QuartetBarcelona: Alba, 2011.
1983 Red Riding Quartet. Barcelona: Alba, 2012.
Tokio, año cero. Trilogía de Tokio 1. Barcelona: Reservoir Books, 2013.
Ciudad ocupada. Trología de Tokio 2. Barcelona: Reservoir Books, 2014.



Joe R. Lansdale: Una temporada salvaje

Joe R. Lansdale: Una temporada salvaje. Madrid: Siruela, 2018. 199 páginas. Traducción del inglés (USA) de Miguel Ros González. Título original: Savage Season, 1990.


Hap y Leonard son amigos de verdad. Viven en los años ochenta en algún lugar rural de Texas dedicándose a chapuzas y trabajos agrícolas temporales.
Son inseparables y sinceros el uno con el otro. Y les encanta calzarse guantes de boxeo y darse una somanta de palos.
Hap Collins es un blanco pobre que estuvo unos años en la trena por negarse a combatir en Vietnam y que ha tenido unos cuantas relaciones amorosas que acabaron fatal, especialmente una (que parece no acabar definitivamente) con la tremenda Trudy.
Leonard Pine es un enorme negro pobre que combatió en la guerra de Vietnam. Es homosexual declarado, sin complejos, y le tiene una especial tirria a las mujeres que hunden a su amigo Hap en la miseria, léase Trudy.
Trudy propone a la pareja de amigos que se unan a ella y a su actual marido, Howard, para encontrar un tesoro escondido. Howard, que también pertenece al lumpen blanco del profundo interior de USA, conoció en prisión a un ladrón de bancos que le indicó, aproximadamente, donde habían hundido el botín del último atraco cuando les perseguía la policía.
El paraje está situado en la pantanosa tierra natal de Hap, así que, a regañadientes, aceptan la misión y conocen al resto de la banda: Paco y Chub, dos extraños elementos que quieren invertir sus ganancias en causas altruistas.
Las referencias geográficas que le había dado el convicto a Howard son imprecisas y el grupo demasiado heterogéneo como para confiar en el éxito de la empresa. Además, parece que hay más gente, muy peligrosa, informada sobre la existencia de la pasta robada.
Hap y Leonard van a tener que vérselas con los impresentables de su partida, con los auténticos profesionales del crimen que han sido alertados, con la temible ambición de Trudy y con los rigores de una búsqueda en pleno gélido invierno. Su amistad y su resistencia física serán llevados al extremo.


Joe R. Lansdale es un profesional de la escritura que maneja con solvencia el tempo y el ritmo de sus narraciones. Los personajes van un poco más allá de los prototipos, de hecho juega con ellos para dibujar unos seres descastados, denuncia de una sociedad que ha renunciado a buscar la dignidad y los valores fraternos. Lansdale sitúa su cuento a finales de los ochenta pero haciendo continua referencia a los valores de la década de los setenta, cuando la revolución parecía posible. Sus protagonistas son perdedores que han dejado atrás la primera juventud, han tenido ya duras experiencias y han comprendido que los sueños nunca se cumplen.

Los diálogos son lo mejor de Lansdale, réplicas llenas de ingenio, cortantes, que sostienen las escenas en todo lo alto. Y acción, mucha acción, tanto en el momento en que se desarrolla la novela como en los recuerdos de los personajes. No son seres a los que parezca que les cuadre la reflexión, sino más bien una pelea sin tregua, muchas cervezas y unos cuantos tiros.



Joe R. Lansdale, Gladewater, Texas, 1951
Ha escrito decenas de novelas policíacas y de terror y guiones para cómics y películas. Es el coprodutor de la serie Hap & Leonard basada en la veintena de novelas que ha escrito sobre la pareja Hap Collins y Leonard Pine.
Algunas de las novelas traducidas al castellano:
Una temporada salvaje. Madrid: Siruela, 2018.
Cuando el río suena. Barcelona: RBA, 2005.
Mucho mojo. Barcelona: Thassàlia, 1995.

Jo Nesbø: Macbeth

Jo Nesbø: Macbeth. Barcelona: Lumen, 2018. 639 páginas. traducción del noruego al castellano de Lotte Katrine Tollefsen. La traducción al catalán de Jordi Boixadós Bisbal para Proa, 2018. 608 páginas. Tíulo original: Macbeth, 2018.


Unos años después de la segunda guerra mundial, Macbeth es capitán de la Guardia Real -la policía de asalto y operaciones especiales- de una pequeña ciudad nórdica. La ciudad está asolada por el paro, la polución y la droga. El mercado de estupefacientes está controlado por dos bandas rivales, los motoristas Norse Riders capitaneados por el terrible Sweno y las fuerzas de Hekate, el verdadero amo de la ciudad con sus drogas de diseño que cocinan unas misteriosas mujeres que parecen poder predecir el futuro (o al menos son capaces de hacer germinar profecías que se autocumplen).

Macbeth no ha tenido una infancia ni juventud fácil, fue adoptado por uno de los guardias reales, Banquo, que ahora sirve a sus órdenes. Banquo logró que Macbeth se alejara de las drogas y volviera a la vida corriente ingresando en la policía. Pero Macbeth no encontró la serenidad hasta que conoció a Lady, la dueña del mejor casino de la ciudad. Una mujer inteligente con un pasado tan turbulento como el de Macbeth.

La pareja no acaba de estar contenta con como va la ciudad, que tras años de corrupción policial está ahora en manos del nuevo e íntegro director de la policía, Duncan. Las fuerzas todavía perversas que quedan en la policía, las bandas de narcotraficantes y buena parte de los políticos de la ciudad comparten el desagrado por la situación, así que cuando Macbeth y Lady deciden hacerse con el control de la ciudad encuentran el apoyo de extraños compañeros de cama. Coyunturales, claro, pero la pareja está convencida de que sabrá manejar a sus aliados.
Desde luego, los escrúpulos no han dejado impronta en estos dos: la campaña por la toma del poder conlleva arrasar antiguos amigos y familiares. Pero tendrán que ir con cuidado, sus coligados son tan peligrosos e imprevisibles como sus enemigos; y pronto descubrirán que hacer derramar tanta sangre no es la mejor manera para conservar unos nervios templados por mucho que confíes en las predicciones.


Jo Nesbø ha aceptado el reto que el Proyecto Hogarth Shakespeare le ha planteado. Se trata de proponer a diferentes autores, Anne Tyler, Jeanette Winterson, Margaret Atwood, Howard Jacobson, Tracy Chevalier y Edward St. Aubyn, por el momento, que elijan una de las piezas de Shakespeare y escriban una novela inspirada por la obra teatral. 
Nesbø se ha decidido por el prototipo de la ambición y la culpa y lo ha llevado al terreno en el que se mueve con destreza, el thriller. Además ha hecho que sus protagonistas tengan esa vida interior atormentada con la que se siente tan cómodo: secretos de juventud, traumas no superados y adiciones variadas. Las causas por las que Macbeth y Lady se comportan como lo hacen son totalmente plausibles en las coordenadas del thiller-Nesbø.
Diferentes son las formas y los valores de nuestro tiempo (aunque la novela esté ambientada hace unos sesenta años para evitar referencias actuales, tecnológicas y de otro tipo que podrían crear un juego con el original que emborronaría el  objetivo del autor) pero la angustia producida por los remordimientos, la ambición desmedida, la tiranía, la violencia y la deslealtad las conocemos bien.
Al logro en la construcción de los personajes se une la maestría de Jo Nesbø para controlar el ritmo de la tragedia. Todas las subtramas son movidas con agilidad para llegar al final apoteósico, cuando el bosque de Birnam se pone en marcha para demostrar la falibilidad humana.


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Jo NesbøOslo, 1960.
Empezó la carrera de Economía mientras formaba parte de una de las más exitosas bandas de rock de Noruega, Di Derre. En 1997 comenzó su carrera de escritor con la primera novela de la serie protagonizada por el atormentado policía Harry Hole.




Las novelas traducidas son: 
Petirrojo. Barcelona: RBA, 2008. (Harry Hole 3)
Pit-roig. Barcelona: Proa, 2008.
Némesis. Barcelona: RBA, 2009. (Harry Hole 4)
Nèmesi. Barcelona: Proa, 2009.
La estrella del diablo. Barcelona: RBA, 2010. (Harry Hole 5)
L'estrella del diable. Barcelona: RBA, 2010.
El redentor. Barcelona: RBA, 2012. (Harry Hole 6)
El redemptor. Barcelona: Proa, 2012.
Headhunters. Barcelona: RBA y Proa, 2012. (sin Harry Hole)
El ninot de neu. Barcelona: Proa, 2013. (Harry Hole 7)
El muñeco de nieve. Barcelona: RBA, 2013.
El leopardo. Barcelona: Penguin Random House, 2013. (Harry Hole 8)
El lleopard. Barcelona: Proa, 2014.
El murciélago. Barcelona: Penguin Random House, 2015. (Harry Hole 1)
El ratpenat. Barcelona: Proa, 2015.
Cucarachas. Barcelona: Penguin Random House, 2015. (Harry Hole 2)
Escarbats. Barcelona: Proa, 2015.
Fantasma. Barcelona: Penguin Random House, 2016. (Harry Hole 9)
L'espectre. Barcelona: Proa, 2016.
Policia. Barcelona: Proa, 2016. (Harry Hole 10)
Policía. Barcelona: Penguin Random House, 2017.
La sed. Barcelona: Penguin Random House, 2017. (Harry Hole 11)
La set. Barcelona: Proa, 2017.


Bernard Minier: Noche

Bernard Minier: Noche. Barcelona: Salamandra, 2018. 476 páginas. Traducción del francés de Dolors Gallart. Título original: Nuit. Paris: XO éditions, 2017.


El comandante Martin Servaz de la policía de Toulouse ha tenido una chiripa increíble. Le han pegado un tiro en el corazón. Él y su ayudante, el teniente Vicent Espérandieu, iban tras la pista de un violador reincidente y posible asesino, un tal Florian Jensen. A Servaz no se le ocurrió mejor idea que perseguir en solitario al tipo y acorralarlo sin llevar un arma encima. Florian Jensen sí llevaba un arma, un pistolaco con el que atravesó de un balazo el corazón del comandante.
Pero Servaz está vivito y coleando. Bueno, coleando no del todo; después de unas semanas entre la vida y al muerte está un pelín flojo. Pero las noticias que le llegan desde la Europa nórdica seguro que le animan a arriesgar una vez más su vida.
En Toulouse ha aterrizado la policía noruega Kirsten Nigaard. Por allí arriba ha habido un asesinato truculento cometido por un viejo conocido de Servaz, el archivillano Julian Hirtmann.
Este Hirtmann secuestró, violó y se cargó (¿o no?) al gran amor de Servaz -por el camino ha ido violando y matando a una legión de víctimas-. Ahora todo apunta a que está merodeando de nuevo por el Garona y cercanías. Y parece que lo que le lleva por allí es la preocupación por su joven vástago Gustav que posiblemente esté en algún pueblo pirenaico oculto.
El renqueante Servaz y Nigaard se lanzan a la búsqueda del niño. Pero la deficiente forma física del francés y la bisoñez en cuestiones galas de la noruega no van a ser los únicos inconvenientes que lentifican el avance de las fuerzas del bien: Florian Jensen, el que casi apiola a Servaz, que andaba incomprensiblemente libre, ha muerto de un tiro en la cabeza mientras violaba a una señora turista en un albergue de montaña. Y el principal sospechoso del ajusticiamiento no es otro que el comandante Servaz.

Conclusión: el comandante y la agente noruega tienen que:
-descubrir el paradero del hijo de Hirtmann
-atraer al psicópata y atraparlo
-demostrar la inocencia de Servaz de la muerte del violador Jensen
y cuentan con los trabas de que:
-el comandante está hecho polvo de la cabeza y el cuerpo
-la policía los busca para detenerlo por asesinato
-el psicópata es más astuto, más cruel, más rápido que ellos y además parece guardarles alguna inquina injustificada
(contamos también con pequeñas dificultades adicionales como, problemas paternofiliales, conspiraciones internacionales de gente con pasta a mansalva, capillas de asesinos sádicos...)

Conociendo la desventurada trayectoria de Servaz seguro que esto no es más que el principio de sus peripecias, ya lo verán.


No sé si Bernard Minier se ha dejado alguno de los componentes del thriller fuera de Noche. Desde luego no hay ninguno que se eche de menos. Ni un segundo de sosiego en una trama enrevesada que se complica a cada capítulo con giros inesperados y sorpresas argumentales.
Malos enormes, enfrentados en una lucha tipo Godzilla atómico vs KingKong mutante a ver quién es más malísimo. Y situaciones siempre en el abismo. Y dificultades, muchas dificultades para Servaz (y a veces para la verosimilitud de la acción).
Este es Bernard Minier, sus personajes no son tanto torturados depresivos como machacados actores que deben mantener la acción vertiginosa de la novela aunque al final no quede de ellos ni despojos.



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Bernard Minier,  Béziers (Francia),1960.Ha publicado cinco novelas negras, cuatro de ellas traducidas al castellano: Glacé, 2011. Bajo el hieloBarcelona: Roca editrial, 2011.Le Cercle2013. Barcelona: Roca editorial, 2013.N'étiens pas la lumière, 2014. No apagues la luzBarcelona: Salamandra, 2015.
Une putain d'histoire, 2015

Nuit, 2017. Noche. Barcelona: Salamandra, 2018.

Kike Ferrari: Que de lejos parecen moscas

Kike Ferrari: Que de lejos parecen moscas. Barcelona: Alfaguara, 2018. 187 páginas.







Hay un tal Luis Mochi, señor Mochi para sus ¿amigos?,  que es un empresario argentino que ha invertido en negocios de diferentes ramos: boxeo, fútbol, bares, textiles... El señor Mochi sale un día de uno de sus locales, se monta en su BMW y se dirige a casa con su mujer, una heredera de terrateniente con abolengo. Pero ese día hay algo diferente.

En el maletero del cochazo hay un cadáver con la cara destrozada por un disparo. Un balazo que le han tirado con la propia pistola del señor Machi. 
El señor Machi no es un hombre que se arredre por un cadáver más o menos, así que decide resolver por sí mismo el problema, mejor no molestar a la policía por una minucia que podrían malinterpretar.
El señor Machi recorre la ciudad con dos misiones: deshacerse del occiso sin dejar rastro y descubrir quién ha querido involucrarlo en el crimen.
Elucubra el señor Machi que la lista de posibles responsables es demasiado amplia como para llegar a una conclusión apresurada. De hecho, se da cuenta de qué cuanto más cercanas tiene a los sospechosos, incluidos su familia y sus colaboradores íntimos, más números tienen de haberle querido colgar el muerto (y no en sentido figurado). Y es que Luis Machi no ha reparado en pasar por encima de quién sea y de lo qué sea para conseguir sus propósitos, si es que la ambición desmedida y el poder por el poder son propósitos.

Y aquí anda el señor Machi, con miedo a perder lo que tantos sudores le ha costado ganar y dispuesto a machacar a los posibles responsables de la traición sin que le importe demasiado quiénes sean (como tampoco parece preocuparle quién haya sido ese cadáver que le acompaña en el maletero del tremendo BMW).


No necesita muchos elementos Kike Ferrari para montar esta negra historia. Los recuerdos de Luis Machi en su búsqueda de la causa y el responsable de su desgracia sirven para denunciar los manejos de una clase empresarial sin escrúpulos que tanto sirvió a la junta militar como se sirvió de los nuevos políticos de la democracia.
Todo lo pudrió el dinero: desde las antiguas familias que se arrimaron rápido al éxito hasta los más humildes, que desconocían hasta que punto hay carencia de escrúpulos entre los poderosos.

Muy ágil y muy negro este cuento en el que el narrador está encima del protagonista. El narrador sabe cosas sobre Luis Machi que el personaje desconoce y las comparte con el lector. Es una especie de rata de laboratorio a la que Ferrari pone delante de un problema: cómo te desharías de este cadáver con tus recursos de matón violento y machista. Y otro problema: muéstrame tu vida desde tu perspectiva para describirme cómo han sido estas últimas décadas argentinas para la gente como tu. De ahí que la narración en tercera persona esté ilustrada con los pensamientos y sentimientos de Machi. De ahí que que nos aproximemos a los bajos fondos porteños y a los turbios negocios de los hampones desde una posición privilegiada.



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Kike Ferrari, Buenos Aires, 1972.
Escribe en revistas y blogs literarios de varios países. Ha publicado cuatro novelas y un libro de cuentos. Que de lejos parecen moscas fue publicada en 2012 en Argentina y recibió el premio Silverio Cañada en la semana negra de Gijón.

Andrei Kurkov: Muerte con pingüino

Andrei Kurkov: Muerte con pingüino. Barcelona: Blackie Books, 2018. 280 páginas. Traducción de Mario Grande y Mercedes Fernández (Atalaire). Título original: Smert' Postoronnego, 1996.


Viktor Alekseyevich Zolotaryov es un escritor desconocido en la Kiev postsoviética. Un tipo solitario, sin éxito ni ambiciones. Pero con una extraña capacidad para no desdeñar los problemas. Muy poco prudente. 
Ejemplo 1: cuando el zoológico se deshizo de los pingüinos por falta de presupuesto él adoptó uno. Un pingüino emperador nada menos. Con problemas de corazón para más señas. Y taciturno. Misha se llama.
Pero ya les digo, a Viktor no le extraña lo absurdo cotidiano. No es prudente.
Ejemplo 2: No le hace ascos a una extraña propuesta que le llega desde uno de los más importantes diarios ucranianos: qué tal si va preparando un archivo de esquelas de personas vivas para tener el material dispuesto cuando el personaje expire. Mucha pasta y falta de otra ocupación son los dos determinantes acicates que hacen que Viktor acepte y se ponga a entrevistar a prebostes de la cultura, la economía y la política ucraniana. La parte nefasta: pronto el jefe, Igor Lvovich, quiere que se incluyan en las notas literalmente algunas frases escritas por él. Los necrografiados comienzan a perecer en diferentes circunstancias.
No crean que Viktor se toma el asunto a la tremenda, ya sabe que Ucrania cruje bajo la violencia de facciones y bandas, así que no le importa que le clasifiquen en alguna de ellas. De hecho pronto se da cuenta de que aquellos a los que sirve tienen un enorme poder que le protege. Un poder corrupto y sucio, pero placentero. Lo único que Viktor necesita es no saber más de lo necesario y prepararse para cuando cambie el signo de la fuerza. Pero Viktor no tiene prudencia.
Ejemplo 3: Viktor carga con la hija pequeña del socio de su jefe: ha tenido que huir y no se sabe si regresará o si sobrevivirá.
Ejemplo 4: Acepta acudir a entierros con el pingüino Misha para dar un poco de colorido. Entierros de personajes siniestros.
Y así sigue la inconsciencia o valentía del escritor Viktor Alekseyevich Zolotaryov metiéndose en mil  problemas y -desoyendo las estrictas recomendaciones de su jefe- investigando cuáles son las consecuencias de sus acciones como redactor de esquelas.

Andrei Kurkov escribió esta novela en 1996, un momento delicado, cuando menos, en la historia de Ucrania. Hacía un lustro que se había independizado de la URSS y estaba sumida en una profunda crisis económica. Kurkov hace una crítica de las carencias democráticas del nuevo estado, del poder de élites sin control que se han hecho con los mecanismos del estado y de la economía. Utiliza situaciones y personajes del absurdo que se convierten en personajes cotidianos que aceptan la extrañeza con naturalidad. A la vez desarrolla una de las tesis situacionistas: vivimos una vida que es un engaño, la realidad bajo la superficie de nuestros esfuerzos sirve a intereses de la clase dominante.
Así es en esta novela en la que el protagonista, el no tan inocente Viktor, solo podrá sobrevivir mientras no descubra la realidad de la trama.
Kurkov escribe con una agilidad envidiable: situaciones absurdas que se suceden una tras otra manteniendo el ritmo sin pausa y numerosos diálogos que marcan la personalidad de los diferentes personajes. Los protagonistas viven en la nostalgia o en la ansiedad por conseguir una vida con más sentido. Esto no les inmoviliza, se meten de lleno en las trampas del titiritero.
No diría que Muerte con pingüino es una comedia, más bien una novela irónica absurda construida con una enorme habilidad. Naturalmente que hace sonreír, pero la carga de denuncia y de nostalgia es la gran baza de las aventuras de Viktor y Misha.



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Andrei Yuyevih Kurkov, Leningrado, 1961. Trabajó para la KGB como traductor y para la policía soviética. Posteriormente, mientras era vigilante de prisiones, comenzó a escribir literatura infantil. Su primera novela para adultos se la autopublicó en la época de la caída de la URSS.
En España han sido traducidas tres de sus diecinueve novelas:
Querido amigo, compañero del difunto. Madrid: Lengua de Trapo, 2004.
Muerte con pingüino. Madrid: El Tercer Nombre, 2005. Barcelona: Blackie Books, 2018. Piknika izotzetan. Irún: Alberdania, 2008.
Pingüino perdido. Madrid: El Tercer Nombre, 2008.