Habeas corpus: recién incorporados a la banda.

Cinco novedades de diferentes estilos que coinciden esta semana en las librerías.
Empiezo por el premio RBA de novela negra de este año.
Ian Rankin: Perros salvajes, en traducción de Efrén del Valle Peñamil. En esta ocasión los de RBA se han decantado por premiar a uno de los grandes de su editorial. Un autor de calidad con un personaje duro como una piedra, de una ironía de aires clásicos. En esta novela deja su retiro para echar una mano en la doble investigación de una banda mafiosa y de un posible asesino en serie. En breve en Paraffin Test. 



Y más premios. La editorial Reino de Cordelia publica el XIX Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca. La escritora zaragozana Virginia Aguilera lo ganó con Ojos Ciegos, una pesquisa a finales del siglo XIX en un falansterio de los montes turolenses. Un juez casi ciego es el encargado de indagar en la muerte de una mujer, reclama la ayuda de una joven de 17 años que hará de sus ojos en el caso. 





Por otro lado Malpaso entrega Jordi Soler: ¡Pinches jipis! Una parodia del género negro con un protagonista, el policía del DF Emiliano Conejero, que es un "bárbaro vagamente sentimental". Un homenaje al policial por uno de los escritores más interesantes con los que uno puede tropezarse. 






Las gentes de Duomo proponen la tercera aventura del comisario Bordelli. Marco Vichi: El comisario Bordelli. El policía florentino continúa viviendo a su rollo no dejándose convencer por métodos habituales, convenciones sociales ni leyes de los poderosos. En este caso se enfrenta al asesinato de una anciana aristócrata encontrada en su palacio del siglo XVII. En la Florencia de principios de los años sesenta. Traducción de Cristina Zelich Martínez. 




Y una recuperación muy interesante. Calambur reedita la obra (con añadido de las partes censuradas) de 1956 de Luis Romero: Los otros. Es una novela sobre la Barcelona de los años cincuenta por un autor que militó en la División Azul y que recibió alguno de los más importantes premios literarios de la época: el Nadal por La Noria (que acaba de reeditar Comanegra) y el Planeta por El Cacique.


2 comentarios :

  1. Me dan ganas de apuntarlos todos, pero seré realista y apuntaré los dos últimos. Barcelona años cincuenta y Florencia en cualquier momento, son acicates suficientes y ese policía al que no le gustan los métodos habituales, me llama mucho la atención.
    Un abrazo.

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  2. La verdad es que sí. El que me llama la atención es el de Luis Romero. Además coincide, por esas casualidades editoriales, con el Azul Marino de Ribas-Hofmann: misma ciudad, misma época, escritos con setenta años de diferencia.

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